En un momento de máxima tensión y nervios como puede ser un accidente de tráfico, es importante saber con exactitud qué pasos hay que dar para, una vez descartados daños físicos graves, poner en marcha la gestión de accidentes. Por eso os vamos a guiar para saber qué hacer ante un siniestro con el coche siempre y cuando haya otro vehículo implicado.
La salud es lo primero
En primer lugar, como hemos dicho, lo principal es conocer el estado físico de las personas que viajaban en el automóvil. Cuando este punto quede descartado, es importante colocar los elementos obligatorios de señalización que establece la DGT, tanto del coche (triángulos y luz) como de las personas (chalecos). Dando por hecho que sólo se han producido daños materiales, debemos tener clara la lista de acciones que debemos llevar a cabo:
- Preparar la póliza del seguro, el permiso de conducción y el parte amistoso de accidente
- Siempre es recomendable realizar el parte amistoso porque agiliza todos los trámites. Es importante que las personas que forman parte del siniestro lo firmen
- En cualquier caso, deberás anotar marca, modelo y matrícula del coche implicado
- Si hubiera testigos, apuntar nombre, apellidos, dirección y números de teléfono
- Se recomienda tomar fotografías de los vehículos y de la situación del accidente
- En caso de que haya discrepancias, llamar inmediatamente a la policía
Informar a tu seguro
Cuando se hayan realizado estas acciones, es hora de comunicar a la compañía aseguradora el suceso. Si el coche siniestrado puede moverse, se recomienda llevarlo a casa y, en función de las indicaciones del seguro, llevarlo al taller correspondiente. En el caso de que el vehículo no pueda moverse, se enviará una grúa y, por norma general, el usuario decidirá dónde llevarlo. Por cierto, la gran mayoría de las aseguradoras disponen de un plazo de siete días para comunicar el suceso.
Una vez abierto el expediente, el perito se desplazará a la localización del vehículo para valorarlo. El siguiente paso es la resolución del caso por parte de las aseguradoras implicadas. En esta negociación se determinarán tanto las causas del accidente como las cantidades a indemnizar basándose en las coberturas de las pólizas de seguros. A efectos prácticos, la ley establece que las cantidades acordadas deberán abonarse en un plazo máximo de cuarenta días una vez resuelto el caso.
En resumen, si nos vemos involucrados en un accidente de circulación, es importante tener claras las prioridades y los pasos a seguir. Qué saber hacer ante un siniestro es tener todo bajo control y evitar, así, disgustos aún mayores.





